La casa Astobiza en Llodio

Trasladamos esta información incluida en un artículo muy interesante de Félix Muguruza Montalbán sobre Toponimia de lugares de Llodio, donde aparece una mención expresa a la casa Astobiza en dicho lugar:

«El caserío Astobiza se encuentra en el barrio de Larrazabal a la derecha del camino que lleva del centro del pueblo hasta la ermita de San Juan.

El significado que en alguna ocasión se le ha dado de bosque de fresnos es algo totalmente inaceptable y nos recuerda el poco respeto que se ha tenido para con la lingüística. Pero su nombre encierra cierta dificultad ya que, incluso Mitxelena y algunos otros lo interpretan como los agujeros de los burros, de asto “burro” + (h)obi “agujero” + za, sufijo que denota pluralidad. Desde la primera impresión nos resulta una salida algo rebuscada y, realmente, no es un tipo normal de topónimo. Por ello, preferimos pensar en otra alternativa como Ast + (h)obi + za donde todo permanecería igual excepto el primer término que en vez de ast(o) “burro” sería (h)ax(t) “peña, roca” quedando su traducción como los agujeros de las peñas o canteras. No es nada improbable ya que si tenemos las variantes Aiztondo y Astondo -esta última en vizcaíno- con el mismo significado de al lado de la peña, perfectamente se entiende (h)aiztobiza > (h)astobiza o, mejor aún, (h)axtobiza (ver el paso de (h)ai(t)z > (h)a(t)x en 9. Andetxaga). La idea de canteras o agujeros para la extracción de piedras se nos refuerza si observamos que con (h)obi suelen designarse los “agujeros realizados artificialmente”. Así se refleja en kare “cal” + (h)obi “agujero” = karobi “calero” o en el similar har(ri) “piedra”+ (h)obi “agujero” = harrobi “cantera”.

Como curiosidad comentaremos que con dicho nombre se denominaba toda la zona pues la ermita de San Juan era llamada por los lugareños San Juan Astobizako.»

Monte Gorabea / Astobitza (577 m)





El montañero impenitente es probable que haya torcido el gesto al leer el nombre de la cumbre que protagoniza la presente excursión: Gorabea (léase Gorábea). Sin embargo, si añadimos que se trata del viejo y conocido Astobitza, el rictus desaparecerá. Efectivamente, es la modesta cota que se alza sobre Baranbio, al otro lado de la autopista, conocida de todo montañero por su accesibilidad y como excelente alternativa cuando las inclemencias del tiempo desaconsejan objetivos mayores. Lo que pasa es que la última edición del Catálogo de Cimas de la Federación ha decidido recuperar el topónimo de una ladera próxima a la cima. Madoz ya lo cita como una de la cumbres que rodeaban Baranbio: «Goriabe, Asegui, Láquide….». La gente de la zona la conoce más como Alto de San Antón, ya que en su cordal cimero existió una ermita con dicha advocación. De hecho, la cercana cota que alberga varios repetidores recibe hoy en día el nombre de San Antón.

(más…)

El escudo del apellido Astobiza: Simbología de las armas

Escudo del apellido Astobiza

Armas: En campo de gules, una banda de sinople, engolada en dragantes, acompañada de dos escusones de plata, con tres bandas de azur.

Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aún así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: «Ciencia Heroyca», de Don José de Avilés, Año 1725; y «Adarga Catalana», de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753.
 
Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, paleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama «sol», en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, «topacio» y en el de la nobleza en general «oro». En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín.
 
La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño.
 
El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza.
 
El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que «se hallan sin remuneración por sus servicios». En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza.
 
El esmalte sinople es el verde. Su significado es la esperanza, la abundancia y la libertad; cuantos llevan este esmalte en su escudo quedan obligados a socorrer a los labradores en general y a los huérfanos y pobres que se encuentren oprimidos. Su signo zodiacal corresponde a Mercurio; su elemento es la tierra; el día de la semana, el miércoles; su mes, mayo; su metal, el azogue; como planta, el laurel; la flor, la siempreviva y como ave, el papagayo. En los blasones de los príncipes recibe el nombre de Venus; esmeralda, en el de los títulos y sinople en los de la nobleza en general.
 
La banda significa el tahalí del caballero, y la banda que traían atravesada del hombro diestro al flanco siniestro, y por eso se expresa en esta situación en el escudo, habiéndola puesto por armas muchos de los que fueron a las cruzadas, según el color con que se distinguían las naciones.
 
La cabeza significa trofeo, valor, superioridad y despojo sangriento.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies

Suscríbete a nuestro boletín de noticias

¡Únete a nuestra lista de correo para recibir las últimas noticias y actualizaciones de Astobiza.com!

Gracias. ¡Te has suscrito a nuestro boletín! Recibirás un correo para confirmar esta suscripción